sábado, 19 de noviembre de 2016

La perla en el malecón de Guayaquil, Ecuador

Mucha emoción cuando estaba a punto de subirme… Luego demasiada emoción cuando estaba en la cápsula… Y después algo de susto, creo que me maree un poco, a pesar de que la vuelta va bastante despacio… 

Pero ya arriba cuando pudimos divisar el espectáculo de vista, al frente el cerro Santa Ana, y las casitas de colores de Las Peñas, los edificios iluminados, poco a poco esa sensación de mareo iba desapareciendo.
La noria se inauguró el martes 25 de octubre de este año, en un evento exclusivo, donde muchas personas pudieron subirse de forma gratuita. La rueda tiene un total de 36 cápsulas con capacidad para seis personas cada una. Las cabinas tienen aire acondicionado, wifi y un botón de emergencia.
El boleto se lo puede comprar a cualquier hora del día y es válido para cualquier hora de ese mismo día. También puedes comprarlo hasta con ocho días de antelación. Los boletos cuestan $3,50 de lunes a viernes. Y fines de semana $5. También hay una entrada para la fila express donde pagas el doble del boleto, pero no haces la fila que en fin de semana es bastante larga.

En cada vagón, solamente subes con la o las personas con las que vayas. 
Nos tomamos poquísimas fotos porque lo que más queríamos era aprovechar al máximo todo lo que se podía ver. La vuelta dura aproximadamente unos 10 minutos. Cuando ya va descendiendo, creo que te quedas con ganas de volver a subir. El vagón se abre antes de que llegues al centro y te ayudan a bajar si así lo deseas. Las personas con problemas de equilibrio, pueden bajar cuando el vagón esta exactamente en el centro ya que ahí casi se queda bien parada.


Y así queda lista para el siguiente grupo de personas…

Hay una pequeña tienda de recuerdos que visitas a la salida de “La Perla”, con precios accesibles, donde venden desde llaveros hasta camisetas alusivas al lugar. 


¡Definitivamente ahora un nuevo punto de atracción de visita obligatoria! Y ya sólo debo darme una vuelta en la Noria de día…


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Haciendo Puenting!!! Baños, Ecuador…

Definitivamente esta actividad requería un post por si sola. No se puede describir con palabras la sensación, pero haré el mejor esfuerzo porque sientan lo que sentí.

Al principio iba muy convencida de lo que iba a hacer, luego cuando el guía nos dijo que el puente del que nos lanzaríamos era el más alto de Baños, a unos 120 metros, el llamado Puente San Francisco, ubicado en Baños de Ambato (aquí en Ecuador), mi convencimiento se puso en duda. Pero pues teníamos que pagar con antelación para garantizar el cupo, así que no lo pensé y cancelé los $25. Y luego de eso, vino el “Si me lanzo...” “No me lanzo”…  creo que no dormí bien la primera noche pensando y pensando, al fin la decisión fue: “No lo pienses y ya”, claro que sumada al hecho de que no había devolución de mi dinero, según me dijeron.
Y entonces llegó el día, era la primera actividad que íbamos a hacer temprano en la mañana. Salimos tipo 8 am, para entonces ya estaba decidida, así que no podía ver el vacío o quizás me arrepentía, así que fui a que me equiparan.

Debo decir que el grupo de PumaPicture hace todo con mucha seguridad, antes de colocarte el equipo te indican que no lleves nada en los bolsillos que se pueda caer; luego te colocan el arnés en la cintura que va en medio de las piernas y te lo subes hasta el pecho. De la cintura va sujeta la cuerda con la que te lanzan.

Puedes saltar de frente o de espalda, como prefieras y te sientas mejor. Con antelación sabía que iba a lanzarme de espalda. Fui la segunda persona en hacerlo… y entonces tienes que subirte en la pequeña plataforma que está instalada en el borde de afuera del puente, es un rectángulo de dos por dos, y el simple hecho de alzar la pierna para subir ya se me empezó a hacer chiquito el corazón. 

Cabe recalcar que sufro de vértigo, por lo que para mí, hacer esto, resulta vencer uno de mis miedos más grandes. Aunque me iba a lanzar de espaldas quería probar como se veía todo, y debo recalcar que esa imagen donde percibí las montañas, el verde de las plantas y el cielo vale demasiado, y aunque te dicen que no mires abajo, eso es automático, así que lo mío fue una vista rápida y en seguida me voltee para lanzarme de espaldas, ya que no quería correr el riesgo de no querer lanzarme. Ya de espaldas todo es muy diferente. Sabes que te vas a lanzar pero la sensación es más tranquila. 






Me estaba preparando psicológicamente mientras le decía al señor que no se le ocurra empujarme, porque podía dejarme traumatizada… jajaja… y a la cuenta de tres… y llegaba a dos... y volvía a agarrarme del puente… creo que me tomé unos dos minutos hasta que… con mi cara de susto ya no me agarré más y dije: “Ya fue”. Con los ojos cerrados me lancé y así los mantuve mientras estaba cayendo, ni siquiera grité, aunque todos los demás lo hicieron por mí.










De repente sientes un pequeño tirón, y es cuando ya descendiste, luego te vuelves a balancear, y comienza el vaivén como un péndulo, ya para ese momento tenía mis ojos abiertos y comencé a sonreír, y a apreciar todo lo que se ve, esta vez ya podía ver hacia abajo y no sentía el estruendo en mi corazón. 







Cuando escuché mi nombre desde arriba me puse a saludar a todos, sigues así por un tiempo más, balanceándote, hasta que ya llegando, abajo en una especie de ladera, te está esperando un señor quien digamos te ataja cuando sigues colgando, y te ayuda a quitarte el arnés.

Luego tienes que subir nuevamente hasta llegar al puente, y les cuento que esa subidita, es matadora, cuando llegué arriba, creo que ya se me había quitado la adrenalina del salto. 

Y les dejo con el video del salto, el equipo de PumaPicture también te toman fotos y te graban, el cd tiene un costo de $5. Y créanme que vale la pena pues tiene las imágenes paso a paso del salto y el video con gran resolución que muestra cuanto ¡¡¡Venciste tus miedos!!!